El amor es un animal en peligro de extinción

 

110184_5Escrito por Rasé

*

Sucede que me canso de ser hambre. Agujero negro en la boca del estómago, un pedazo de grito hecho carne (carnet de identidad y de pronto ceniza: calambre.)

*

Sucede que me canso de ser hambre. Alambre. Hombre colgado de cabeza. Capullo; Cuyo único fin es envolverse en el periódico de la miseria. En la baba de la bacteria de un cuerpo en degeneración. Los senderos se bifurcan y la contradicción  no es un trámite, es un gato que mira su reflejo en el espejo. Es un dejo de instinto y pura ternura, espuma con sargazo en pleno verano, una cuerda tensada por la Moiras, un imán sin puerto de anclaje. Un oleaje azul: cielo abierto, ozono, negro,  asfixia, mundicia: visión de inmensidad.

*

Ahí la belleza natural está en su estado bruto y pasa por el hombre, para quedar cincelada en belleza artística. En especulación teórica empolvada en un estante con un millar de tomos de metafísica. Estáticos credos estéticos que se suceden velozmente con el paso del tiempo. Con  el pasto doblado por el soplo del viento. Así se van  sucediendo, como el giro de una llanta encima de una rueda. Así se van abriendo, como las ramas de un árbol, que también es la mordida abierta de un cachorro bostezando a la hora de su siesta.

(Pero, nunca es tarde para retomar  los mapas, las cartas y las botellas. Las estrellas que son atardeceres. Las huellas de los elefantes como colinas blancas.)

*

Sucede que me canso de ser hambre y me convierto en una manifestación de bengalas y macanas. Me canso de ser hambre y devoro. Desenfundo los cuernos ante el griterío de la plaza, y de pétalo me transmuto en toro, en ensangrentado coro –Olé-. Me convierto en excremento, en compuesto descompuesto licuado y luego ano. Me convierto en tiempo. En año nuevo y luego en huevo, en potencia. En la esencia de una nebulosa rosa en el espacio. En tu cabello lacio en mi remera.

En recuerdo.

*

Si me preguntas quien soy, seguro te digo que un florero roto. Un girasol nostálgico de tierra húmeda púbica y el trozo macizo que cuelga de mi entrepierna.  Si me preguntas porque no canto, te diré tormenta, para mojarte. Te diré relámpago, para electrificarte. Diré: Dios, hombre, Miguel Ángel Buonarotti y galápago. Para mostrarte que la imposibilidad, esa vacuidad con la que cabalgas a diario, no es una  isla, sino un piedrita en el zapato, con la que lidias a cierta edad.

He dicho. No soledad. Sino:

¡Dad luz de sol a  tus labios para alumbrar la ranura de la cueva!

¡Entregad al hombre herido de guerra, una vela!

Con una tonelada de cera de vera de verdad y de hueso, de seso: el contenido interior de la carne en nuestros cuerpos. De eso nace la palabra rota, que es el aullido de todos los hombres, de ahí,  del puño latente,  del centro del tiempo, del  corazón de la eternidad.

*

INTERMEDIO

[La realidad nos golpeo imaginariamente como si fuéramos los ingenuos espectadores de la primera proyección de los hermanos Lumiere]

 

*

Y la noche nos antecede.

Y tus piernas son una sandía.

Y la inocencia es un vaso roto en tus pupilas. Un pecero sin asientos disponibles.

Y las rimas echan a perder los versos. (Los poemas, los besos)

(Y el amor es una animal en peligro de extinción,

que de vez en cuando,

cuándo salgo comprar cigarros,

paso al zoológico a visitar.)

 

 

Reality Show

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Escrito por Rasé.

Penetrar en el tiempo como una bolsa de té

ahogada en una taza de agua hirviente.

Fecundar como un esperma apresurado, la punta de una estrella.

(Dejar en ella, huella.)

Invocar a los muertos con una fotografía.

Abrir la garganta, otra vez, desde esta cremallera que es nuestro cuerpo,  anclarla a una soledad con rostro de palabra,

A una oración que después de varios golpes contra la pared:

Abra el cerco. El cerco terco.  El eco.

[Y]

La existencia es la infusión de nosotros

Inmersos en el espacio.

[Y]

Las dudas  se van contestando al azar,

(de tin marin de do pingue)

al azar. [YA]

El futuro es un cuestionario de opción múltiple.

+

Una tómbola cantada por Johny Laboriel.

————————————-

R= [‘’’’’’’’’’’’’’’’’’’’]

 

[A]

Veces pienso que no somos solamente un auto detenido en el tráfico de viaducto, sino un ducto sanguíneo en el cuerpo de un gigante. [¡Ah!]

[B] Eses  pienso que somos un revolver besando a otro revolver a punto de disparar.  De Tirar de la cuerda. Con el ímpetu de los fríos dispuestos a matar.

Pero nada.

+

Falta plomo.

Nos falta aplomo.

—————-

R=

*

La circunstancia no depende de la distancia de los elementos en juego.

Es decir:

Ya no intentó resolver el efecto secundario de mis actos cotidianos.

Sólo compro chicles y los pago.

Sólo cargo gasolina y arranco.

*

“-Life´s but a walking shadow.-”

Y mañana, mañana, mañana.

“-A tale told by an idiot.-“

Y mañana, mañana, mañana.

Algún día, volveremos a ser moluscos, dinosaurios, simios,

Algún día, volveremos a ser las células,

esos mismos puntos […]

{Encore}

[Y] Penetrar en el tiempo,

de frente cara a cara,

Así. Como un relámpago te parte el lomo como

golpear el saco de mariposas sin vendarte los puños,

y darte cuenta que sin querer

tus huesos ahora son astillas

y luego polvo

Aplacarnos los unos a los otros.

(A los potros las carreras

a nosotros los paisajes)

Los destajes de una vida justa

Ajustada la cintura de nuestro sobrepeso

y así, nada más así.

Sonreír porque se te la rechingada gana.

Porque esta vez el sol salió del lado opuesto, dándonos la espalda

Y bordear la frontera del delirio y la razón, con rifle en mano, sin

Plan estructurado de antemano y dejarte ir como un gemido salido de un lengüetazo,

Que ha matado toda la inocencia.

Isla desierta.

Este amor de homo sapiens sapiens.

Y después de tantos intentos para salir de la cueva

te quedas sin palabras.

Incierta.

La ciencia.

Incierta.

Tú,  carne

Ya disfrazada de tantos colores

Y aterrizar la vida

Y volver a brillar.

AUNQUE TENGAMOS LA DURACIÓN LOS CERILLOS, PREFIERO PENSAR QUE TODAVÍA TENEMOS EL TIEMPO PARA APAGARNOS COMO CIRIOS.

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Escrito por Rasé.

 

“El hombre complica cada uno de los dones de Dios.”

Diógenes

Para que decirlo,

para que abrir la boca si tus oídos sólo saben leer los  silencios

y tus manos sólo sirven para despedirse mientras

mueres soñando con ese tren que todavía no parte

porque  apenas los años son un ensayo,

un boceto, un simulacro sobre lo que será tu carne

ya disfrazada de tantos  lenguajes y  fotografías que

jamás supieron hacerse tatuaje

y sólo sirvieron para

volverse idea

que también es estela y vela y tela de

palabras que riegan los jardines que

no mueren porque nunca tuvieron vida;

Porque con(vencidos) nos fuimos arrastrando

a ese extraño vientre de lo nonato / de lo no apto para

menores de edad y el imaginario de un temblor

de un profundo dolor

qué hace vibrar otros edificios que no son estos,

otras calles que no son estas,

otras casas que no lo son.

 

Para que decirlo,

para que romperse la cabeza en mil pedazos contra los muros

y replegar las alas contra el cuerpo si

aún el sol sigue quemando

con la misma radiación cancerígena

que advierten todos los bronceadores;

para que las razones

para que la permanencia,

para que las sillas, sillones, salas de espera

para que

para que evitar las contradicciones

si construir civilizaciones en una noche

sólo para destruirlas (como Nerón)

es lo mismo que morir después de una larga vida;

Porque la plenitud no se ofrenda en

dimensiones abarcables como el mar

-quiero decir que-

no se trata de medirse en cantidad

sino en retacar el significado efímero del palíndromo que somos todos

esa lectura en reverso que del modo en que lo veas habla de nosotros

ese constelar artificial  de un cielo

iluminado en año nuevo

que al segundo de ser,

es humo

y luego negro

y luego cielo

otra vez.

 

Para que emitir señales de humo entre  líneas

de un montón de cartas & poemas recargados

y ensayos y  libros

y pinturas y garabatos

y cuevas y huecos

y arte en todas sus hormas

si de todas formas los días no saben nadar

y las horas se disocian

con la facilidad

de un aspirina

sumergida

en un vaso de agua.

 

 

Para que decir siempre

no a lo nuevo

y retornarse de cara una vez más

al -de nuevo-

y cantar esa canción

que dice:

 

“Uno

siempre vuelve

a las cosas simples

donde amó la vida.”

 

Para que, digo,

todo para que

si siempre nos estamos yendo.

 

 

 

 

NUEVO LIBRO: Lágrima de Caníbal

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*

Comencé a escribir hace 4 años.

Mi intención era simple:

TRANSMITIR mi sentir del mundo a los demás y persuadir a mi alrededor a través de ideas. Ideas que  una vez que pasaban por la maquinaria de la imaginación, quedaban manufacturadas en versos. Versos que en realidad (para mí), no eran versos sino escenas, largas narraciones  de un adolescente inconforme.

*

Nunca aprendí a tocar el piano,

ni la guitarra,

ni siquiera una tornamesa para ser DJ

Yo lo que quería hacer,

era ser un poeta,

buscar con palabras reventar los auditorios.

Ser un glam, un boxeador, un rockstar.

*

Para ese entonces no entendía lo que hacía. Había empezado a escribir para conseguir un fin utilitario: enamorar, enseñar, construir mi personalidad a través de las palabras.

*

Decidí finalmente escribir para despertar algo de mí en los demás.

Comprometerme de verdad con el peso y la resonancia de las palabras.

Me di cuenta que no importaba en sí, a quien iba dirigido el texto.

Me di cuenta que no tenía que escribir cartas, manifiestos para cambiar o persuadir al mundo.

Al mundo no le interesa lo que digas, lo que pienses.

El mundo sólo te escucha si tú decides escucharlo.

Callarte por un segundo y escucharlo.

Y ahí es cuando topé con ello :

En tanto más personales eran los textos que rayaba en mis cuadernos, más universales y comprensibles se tornaban para todos los que se daban el tiempo de leerlos.

La poesía es incendiaria en sí misma.

*

Encontré a muchos poetas, entre ellos: Vicente Huidobro, Fausto Alzati Fernández y Mario Santiago Papasquiaro.

A ellos los he elegido como coordenadas claves del poemario (aunque en realidad las referencias internas son tan extensas como mis años o mis ojos o mis oídos y mi experiencia).

*

La búsqueda de un estilo  propio ha sido otro proceso del cual no vale la pena hablar (por el momento).

Mis caminos de creación se han bifurcado a otros espacios que no se fronterizan.

Se abren a horizontes nuevos.

*

Lágrima de Caníbal puede que sólo sea un eco de mi vida.

Un álbum de estampas de mis autores favoritos contando desde sus perspectivas poéticas lo que yo he vivido y crecido todos estos años. (Porque no soy yo, sino ellos, los que han escrito esto.)

Lágrima de Caníbal esta destinado a ser mi primer libro post mortem (habrá que esperar para comprobarlo).

Lágrima de Caníbal es la selección íntima de poemas que he tejido -después de varias decantaciones-  para dar a conocer mis primeros trabajos dentro del largo periodo de autoconocimiento de mi primera juventud.

En inglés creo que lo llaman -Coming of age-.

Y aunque el autoconocimento es tan extenso como la vida misma;

También creo que es fácil de reconocer (el cambio interno) cuando uno se mira al espejo y es justo ahí donde se vuelve necesario contemplarlo, acariciarlo.

*

Hoy escribo otro tipo de cosas [sí, cosas], aunque las dudas y la frustraciones siguen siendo las mismas de siempre. El pasado quizá no es nuestra mejor carta de presentación, pero sin duda alguna, es un baúl digno de escarbar. Hay tantos demonios empolvados con los que podríamos ornamentar nuestra existencia, que sería un completo desperdicio intentar borrarlos.

Por esta misma razón publico este libro.

*

Ahora, sin más preámbulos..

Los dejo con el lamento cavernícola que no termina de comprender

¿Qué hacemos aquí?

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Lágrima de Caníbal (PDF) Tarumba Ed.

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Generación Spielberg Parte. II

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II

Catabasis primera.

CANTO CERRADO PARA 1 MUNDO ABIERTO.

 

No estamos malditos, no si nos planteamos en este mundo como monos. Como estrechos canales en busca de caminos. Como fiordos. Como semillas en busca de saliva tibia, de líquido fertilizante. Clásicamente comportarnos como lo hacíamos antes, como seres vacilantes semillas rondando el comienzo de lo nuevo. Explico SER (no “ser cómo”  ni “parecer”) sino SER “Humpty Dumpty” la pura potencia, un ser nonato, un huevo. Y percibo atisbos, debemos, corrijo, es necesario pensarnos hormigas por un momento, pensarnos raíces inyectando el arado, los surcos internos con nuevos matices.  Amenazar ya, con toda erótica y sin afán de empalagar la retórica, las piernas las calabazas tiernas las cordilleras de los cerros. Porque no. No estamos malditos, apenas bebemos del río como mancebos becerros: Aconsejo: Salir mejor, como marabunta de nuestro panal. No flotar como cadáver inerte, en un mar muerto lleno de sal. Sino, salir copado de mariposas hacia nuestro destino final. Encontrar el erario deseado. Abrirlo si es necesario. Meditarnos, corrijo, pensarnos urgentemente como lombrices. Perforar túneles en las manzanas para generar con ello nuevas directrices. Compañera. Porque si tú dices higo: yo persigo. Metafóricamente. Cuando dices trigo, yo percibo que te estás quebrando compañera y te ensueñas recargada en los trapos y te dices calma, alma mía no te vayas a espantar. Pero yo al mirarte, en parte concibo una idea sin contratiempos, lentos Y me escurre la duda. Ruda la duda de la poesía que se queda clavada en la cabecera de la cama como crucifijo, como un hijo bastardo que no le pertenece a nadie que lo halle. Rudo, como decir duro que el sexo sólo sirva de anexo como algo casual en las personas,  como dura también la significancia  de los versos que depende meramente de los nexos para cobrar sentido en las obras. Plexos. Dentro del cuerpo, en los plexos, es donde se hayan los templos, ahí donde se ora a toda hora, ahí con las uñas de fuera rasgándonos la espalda, ahí dejándonos la dermis color ocre, mora. Pero tú no entiendes nada y ahí vas de nuevo timorato espécimen genuflexo.  Pidiendo perdón por tus pecados. Haciendo epitafios,  recados, trámites que terminan en realidad siendo candados para todos tus muertos. Ahí vas de nuevo,  con las manos en pico sudando frío tras lo sordos estallidos de las bombas.  Por nuestro doloroso aullido y el delirio que vamos repitiendo, repitiendo y repitiendo Pero no, tú no, tú aún escuchas esa voz que te dice soplemos. Registremos todo de una vez, codo a codo de una vez, en vez de mirar la realidad con esos aires de verdad que no conocemos. Vámonos por el discurso menos calificado,  como tiro al aire y  azar de dado, registremos todo una vez más, con una fotografía sin marco, una fotografía con nada más que, sin el fiar del todo y sin el grafo. Digo, correcto, es mejor desconfiar en el pasado tal cual queda escrito, tallado. Mejor replantear la historia, la historia una y otra vez esa historia que los rapsodas  ilustrados nos han narrado. Mejor valorar solamente lo que se mira. Únicamente lo que se estira, lo que se encoje, se hace largo, y acoge, se encierra en el sótano de tu cabeza con todo y cerrojo. Se esconde. Mucho ojo vendedor de pepitas del metro ciego y cojo. Escúchame bien muchacho con mona en mano. Ya lo sabes, se te ha dicho hace tiempo, abre tus fauces, meramente asesinas, muestra tu boca abierta de colmillos y encías, anda ya bestia peregrina, saca el revólver, anda ya, saca la lengua, embotella los hastíos, rellena con tu canto todos los espacios vacíos, los abismos de nuestra esquina y empina puntual la noche negra en tu garganta. Mira con tus parpados abiertos el amanecer. Amamanta.  Imanta la atención de los espectadores. Vende más entradas de las debidas, invita cordialmente a todos los revendedores. Levanta la manta de tu cama. Implanta un virus positivo. Escala. Tala si es necesario, sólo para renacer mañana con materia reconstructiva. Mira todo desde arriba vida, que estás en la cumbre y el fuego de nuestros infiernos ahora derrite la estalactita de hielo, ahora somos soles, lumbre.  No, ya no somos hermética  pintura puntillista mirada de cerca. Somos carne y hueso, no réplica de cera. Cera y llama, que también es Vela. Vela de velar de no dormir hasta revelar el secreto, eso que secreta nuestro lado más humano al cargar los fusiles en plena esquizofrenia de guerra. Soldados, amantes, trazando constelaciones en la sopa de letras del fuego cruzado. Toca mis venas. Somos cuerdas palpitantes.  Vamos ahondar hacia el reverso del verso bíblico. A meter los dedos a  la humedad del sexo gíglico. ¡Grita carajo! ¡Grita como si de pronto nos fuera a tragar la pura oquedad! ¡Sin riendas a destajo! El tiempo no es lineal, ni progresista sino cíclico.  Cíclico de aro, de anillo,  fugaz como la chispa raspada de un cerillo, Tú eres el  único defecto sin reparo,  volcán nevado que también es cíclope y quizá antílope en estampida regia que sale al final de cuentas no sales caro, el trote puro, el puro galope sin amparo. Y todo para que puedas decir de ti algún día, anduve nube arriba. Fui, el propio enemigo, de mi mente asesina. Porque, esta es nuestra esencia. La inmanencia de las tristes cosas y el estado del tiempo y miento. Miento si en vez de beber rayos, cambiamos los envases de suero por materia úrica. Úrica de riego que alimenta nuestra base telúrica, pero no de tierra sino de telar. De telar Penelopesco al que obedecen nuestras conversaciones. De amor de  tres corazones y mil brazos que sólo responde a contradicciones. Y las sesiones, que dedicamos para enredar las palabras hasta su tono más violeta y el  trazo en la paleta, la pintura más violenta. Así navegamos esa barca, con el remo sincronizado a la duda caótica que todo lo abarca. Que todo lo olvida, en su parca marea. Así, se nos va la muerte, en un ensayo, rayo. Como el tallo de un árbol frondoso, arrancado a la fuerza por un niño que no quiere hablar, que no quiere llorar y todo para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver tras, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver tras. para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver tras, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver tras, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver tras, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás, para nunca volver atrás.

[Y recordar finalmente de que estamos hechos.]

Precopeo para el infierno.

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Rasé

Otra vez. Mi conciencia lisa, eriza, aterriza en caída libre. Mi cabeza agita mis neuronas, tambalea mi cuerpo y me marea el sonido de la radio. Ahora veo más lejos el labio que me besa con cariño. Me besa. No soy una bestia, soy un niño. Me besa. Se aleja. Otra vez. Mi conciencia lisa, eriza, aterriza en caída libre. Pero no puedo hablar, articular señales de ayuda, estoy casi muerto, babeo y jadeo como un perro asolado en un desierto, porque la noche se me vino encima.  Y Juan Pablo a lado mío se caga de risa, porque mezclamos el alcohol con medicina y de pronto la encina de nuestro árbol familiar la convertimos en fogata. Vengo en el taxi dormido, eso digo pero realidad, estoy ido, otra vez y esta vez me da miedo. En la mañana mi padre me dijo que no tengo valor del dinero. Que debería quitarme el coche, las tarjetas y debería enseñarme andar en pesero, me lo advirtió en diciembre y luego comenzando enero. “Ya es hora cabrón  de que aprendas a valorar el dinero.” Pero ya es febrero y aquí sigo, colgado cual res en gancho de carnicero, pasándome la chido, poniéndome todos los viernes hasta el huevo. Ahuevo, le grito con el dedo de en medio al cadenero y más tarde bien pedo también al taquero soy el más chingón de la fiesta, mira como me desenvuelvo entre cubas y mostaza con tan elocuente indecencia, y sí estoy aquí en presencia, pero en esencia, me siento como un enfermo terminal desamparado a punto de estar en estado de convalecencia. Otra vez. Mi conciencia lisa, eriza, aterriza en caída libre. Que ligereza, con este beat unas cubas y unos toques sólo hay que tener paciencia, para dejar entrar en cuenta regresiva la ausencia del pensamiento, ya comienza hacer efecto, me pongo erecto,  la música se escucha más fuerte y el tiempo trascurre más lento. Mi padre me dijo que no tengo valor del dinero. Pero no hay pedo. Ayer me cogí una morra y la convencí de que fuera en la posición de perro. Espero, que me crean esta historia mis amigos, porque ya andan diciendo que soy un palero y que culero se siente vivir en un círculo donde todos son protagonistas y yo aparezco como personaje tercero. Me quedo mirando al mesero, quiero decir al cantinero, quiero decir a este tipo que te sirve las palomas y de pronto se me ocurre pedirle que si le pone otro hielo. Que le ves a mi vieja pendejo. No estoy viendo a tu vieja pendejo, estoy hablándole al gato de la barra, sólo quiero un hielo. Un tipo con la camisa abierta  y cara de enajenado decide empujarme no sé si por reacción o para llamar la atención o simplemente para agregarle al antro otro estilo de decoración. Mi conciencia lisa, eriza, aterriza en caída libre. Te voy a aventar a mis guardaespaldas le miento, porque mi ego hinchado habla con tanta vehemencia que ni de broma en ningún momento así de violento me sincero. Tú no sabes quién es mi padre y mucho menos mi abuelo, no te atrevas a tocarme o te rompo toda tu madre, que no soy ningún hijo de obrero. Para antes de que acabe mi amenaza, el tipo avanza y me tira una botella en la cara, qué más da si soy el presidente de la república, si pago una colegiatura o voy en escuela pública, me van a romper mi madre,  con la potencia de  un mara salva trucha, ducha de sangre en la pista de baile, cáele de rodillas al piso putito, me grita y las mujeres comienzan a gemir preocupadas. Bienvenido al mundo real mi rey. La vida no es un cuento de hadas. Mi conciencia lisa, eriza, aterriza en caída libre. Juan Pablo me arrastra hasta la entrada. La sangre crea un charco que brota a chorros de mi cara Ahora veo más lejos el labio que me besa con cariño. Me besa. No soy una bestia, soy un niño. Me besa. Se aleja. Quiero que me bese cómo cuando era niño. Ya llegó la policía, me dice Juan Pablo,  te está sangrando toda la boca, creo que viene de la encía. No puedo responder, creo que me falta un diente. Llega el policía, una señora pide que llamen una ambulancia, esta es la dosis del cliente frecuente de la noche, el policía toma fotos y pide datos para llevar constancia de la que acontecía. Mi Padre me dijo que no tengo valor del dinero. Me levanto como puedo, y decido huir adolorido a otra vía, a otra vida Donde pueda redimirme, hasta que sea de día, lejos del ruido y de las luces, donde no tenga que esconder la cabeza como los avestruces, donde los cielos azules ya no huelan plomo después del aguacero, si quieren les dejo todo, los coches, las tarjetas, si quieren me muevo en pesero. Quiero ir a otro mundo, donde los idiotas con títulos se mueran de hambre, me pierdo en el túnel de la noche,  me deshilo como una bola de estambre, ya no quiero ser un viejo sabio, quiero que me bese el labio que me consintió en la cuna, sólo una vez más, para quitarme esta molestia que tengo del mundo, para irritar a las vidas estables mientras ven como me hundo,  porque no soy una bestia, soy un niño y  que quiero un beso, un beso,  sólo eso,  un beso antes de tener que ponerme la  corbata y ahora sí, tener que salir a trabajar.

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25 RAZONES DE BUZZFEED.

Rasé.

Me cansé de conocer a la misma gente de siempre, de terminar en las mismas reuniones, de utilizar el mismo lenguaje y la mismas expresiones, me cansé de pagar el mismo celular que todos tienen, el mismo peinado,  los mismos zapatos, pantalones,  camisas y aspirar a los mismos autos. Me cansé de escuchar la misma música todos los fines de semana, de seguir la misma rutina, de rellenar mi vacío diario con pornografía, memes y de subir fotografías de mi felicidad a redes sociales a gente que no le importo nada. Me cansé de los likes, de esperar a que el mundo me aplauda, para tener un valor en este mundo, para poder sentirme reconocido, para ya no sentirme en éste cuarto tan sólo, tan herido. Me cansé de encontrarle un sentido al empleo que no elegí, a la carrera universitaria no elegí, por miedo a encajar con las demás personas. Me cansé de pretensiones, de dar  buena cara, a mis tíos, a mis amigos, a mis padres, a mis abuelos, a los desconocidos en el metro.  Me cansé de mandar emojis falsos de corazones a gente que realmente no me importa si se va o se queda, de compartir grupos en whatsapp para formar parte de algo, con más gente que cómo yo, se encuentra vacía pero sonríe en los antros moda para formar parte de algo. Estoy cansado de rellenar el silencio con pláticas absurdas, quiero hacer lo que se me dé la gana,  de por un momento no pensar en nada,  a pesar de tener a todo volumen el bombardeo masivo de la televisión de paga. Me cansé de aspirar a un coche, a una casa y aún patrimonio decente, de suspirar por un futuro que toda una sociedad lo considera el más grandioso precedente. Me cansé de satisfacer a mis conocidos, para que  puedan aprobarme el día que esté muerto. Me cansé de justificar de mil maneras que la vida  que elegí, debe de vivida de ésta manera; me cansé de atenuar la rabia que siento con alcohol, con tachas, con mota, con otra pastilla que me recomendó el  psiquiatra. Me cansé de recetas médicas, de pastillas para la ansiedad, para la tirria, para la melancolía, me cansé de tenerle miedo al SIDA, al cáncer, al herpes, a que cada día se me separen más los dientes,  al colesterol bajo,  a la taza alta de enfermedades, a ser continuos pacientes de éste mundo contaminado  que le gusta caminar con tapabocas y de tener múltiples membresías y ser clientes frecuentes de la Coca Cola. Me cansé coger sólo para tener hijos,  de abstinencia, los preservativos y anticonceptivos. De que alguien se haya tirado a un chango y ahora todos estemos malditos. Me cansé de tener que cuidarme tanto, de tener que subsidiar un seguro de coche, de vida, de toda una generación que no  conoceré, de mis futuros hijos, de su familia. Me cansé de ser un ignorante. De sólo poder leer 140 caracteres por día, de Deepak Chopra, de Jorge Bucay, de los libros de superación personal. Me cansé del monje que vendió su Ferrari. Me cansé de los intelectuales que hablan como libros sólo para amurallarse en su esnobismo. Me cansé de Homero, de Cervantes, de Neruda, de Rosario Castellanos, de Octavio Paz y de Gabriel García Márquez. Me cansé de Jorge Luis Borges, de Julio Cortázar, de Roberto Bolaño y de los Detectives Salvajes.Me cansé de los profesores que dicen que esto no es literatura. Qué sólo lo que segrega forma parte de la cultura. Me cansé de los hombres que funcionan como diccionarios, de aquellos que todo lo categorizan,  todo lo catalogan, de aquellos  que nombran pintores, nombran autores, nombran músicos, nombran fotógrafos, nombran de todo menos sus errores y todo para tener que demostrar que no son unos pendejos, para no sentirse indefensos a falta de ruido, en su silencio. Me cansé de los centros de meditación, del incienso y de alfombras  de yoga. Me cansé de no poder hacer ejercicio por no poder pagar un gimnasio, porque el parque no me basta, porque la montaña no me basta, porque la calle no me basta, mi cuerpo no me basta, porque la ropa deportiva no me basta. Me cansé de los hípsters, de los darketos, de los punketos, de los mirreyes coquetos, me cansé de los abogados, de los doctores, de los poetas calificados, de los ingenieros y los arquitectos. Me cansé de la gente que se siente original, de la gente que se perjura especial. Me cansé de los niños índigo, me cansé de los comerciales de cosméticos, de Laura Bozzo, de Lolita Ayala, de Lopez Dóriga, de Loret de Mola, el chavo del ocho y la revista Hola. Me cansé del papa, de Buda, Mahoma, del Che Guevara, de Jesucristo,  de la guerra en Irak, del genocidio sirio, judío, la guerra en medio oriente y de los chistes de Obama. Ya me cansé de la comida, rápida, de los partidos políticos y del presidente en turno. De esperar un turno también, en esta fila, para que me den una credencial, con nombre y apellido. Para pasar a registrarme en éste juego que no elegí jugar. Para participar en éste monopoli humano amargo de tragar.

Hoy me levanto el vestido. Suelto el listón de mi pelo.

Ya me cansé de todo y de todos.

Menos de destruir relojes, de taladrar caminos y cambiar.

Siempre es ahora.

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Audio.

Rasé.

Ya no quiero llorar los sábados por la noche. Mira la fotografía en la que sonreímos. Ponle pausa a la película. Ahora me toca lamerte la espalda. Para limpiarte como perro la mugre. Para comerme tus piojos como simios. Para saborearte como helado de vainilla. Ay niña, Ya no me preguntes que pienso. Que piensas. Soy un guitarrazo apremiante, un asesino en serie, la masacre en una escuela gringa, me vengo en este momento de todos los que me envidian, soy puntual pero llego tarde, no soy disperso pero pienso en muchas cosas al mismo tiempo. Ya no me juzgues con tus telescopios, ya no me preguntes que me pasa, ya no pongas entre paréntesis, que estamos aquí para ser el latigazo de las bestias. El taconazo rasposo de la cumbia seca. Vámonos a bailar a otra fiesta, vámonos a tender las sombras en la azotea. Que ya nos dijo Hugo, esta noche todos tenemos alas y sobre la gran cabeza brillan las estrellas. Ya no quiero discutir con el megáfono atorado en la garganta este sábado por la noche. Quiero que me platiques tus pesadillas, para meterlas a la lavadora y olvidarlas ahí,  apestando a humedad.

Nos merecemos cielos azul turquesa, Negra, porque tú y yo somos aguinaldo y quincena, tormenta de arena, apenas, esas apuestas que no jugaban a nuestro  favor, se van difuminando, diez minutos más y se van difumando, bésame aquí, en este sillón del que no nos hemos parado en toda la tarde, porque somos demasiado idiotas para comprender que el mundo es el tópico más complicado que jamás alguien podrá redactar. Ponte tu  playera de tiburones y los aretes de calavera, ponte tu vestidito entallado y vamos a fabricar abstracciones intrascendentes de los coches, aquí en el puente peatonal de nuestro alucine. Eres mi única amiga, la misma sensación de la está hecha la de anarquía. Si tú te truenas globos en la cabeza, yo me hago caldo de gallina, si tú te meces sola y sin guía, yo me desmorono como mazapán y me deslavo como cerro en carretera.

Súbete las mariposas, aumenta las respiraciones, bájate las expectativas y las contradicciones, que te voy a voltear mala fortuna, mirando hacia la almohada, porque en esta ruleta rusa, ya no quiero llorar los sábados por la noche, quiero ser el trópico que le de temple a tus huracanes y naufragar en ésta cama, hasta que nos empolvemos, arrinconados en la memoria de una habitación con los recuerdos tejidos como telarañas,  y nunca no olvidemos, ya nunca nos olvidemos.

Coordenada.

coordenada

Audio.

A la Negra,

imán de mis vértigos,

fracción de mis atardeceres,

el baile & el salón..

Rasé.

Desde aquí los barcos se hacen cada vez más chicos. Ya no somos los animalitos que causaban ternura a los paseantes, ahora nos hemos convertido en león timorato, tiburón ballena.  Nos hemos  hecho tronco y luego madera de mesa del, escritorio en el que rayo mis poemas y tus investigaciones de cartógrafos suecos. Hemos crecido duros como las flores de los patios de san ángel, y ahora las abejas se postran en nuestros pechos y sembramos en la tierra los secretos para verlos crecer mañana como bosques impecables. Somos la tabla suculenta devorada por termitas, tiempo,  y promesa dubitativa de enamorados radioactivos, queremos viajar dentro del segundo, a miel por hora, como si cada caricia, cada roce, cada casi,  fuese el mar abierto arrullando a la ballenas roncas. Desde aquí los barcos se hacen cada vez más chicos. Desde este puerto eres la artesanía más preciada de mi vitrina, el canto al cual no le llego a los tonos, el acorde disonante que le da sentido a esta canción de difícil comprensión. Sin ti los molletes me saben desabridos, y las carreteras sólo sirven como vías comunicantes de un estado a otro, no como confesionarios de profunda intimidad. Sin ti, los focos de la casa no son estrellas artificiales, ni decoraciones hilarantes, son puro cableado de una navidad anacrónica que no me tocó festejar contigo corazón, que eres la perla más valiosa en la joyería de mi abuela, la página que le quiero arrancar a mi libro preferido, la primera vez que me metiste la lengua  y sentí algo tuyo cómo mío, sólo cómo mío y es que desde aquí los barcos cada vez se hacen más chicos porque hemos dejado atrás las islas en las que hicimos el amor con la ventana abierta y  guardamos las fotografías en la galería de tu memoria como secuencias cinemáticas de Chris Marker.  Ya pactamos con el pasado, ya nos cocimos las papilas, nos derretimos las pupilas, nos olimos las axilas, no conocimos de a de veras y tatuamos calaveras, ya aprendimos a perdonar a los muertos con toda la rabia y el limón que suponen cicatrizar los errores que nos rascaban las orejas. Ya nos somos lo que fuimos y nunca lo seremos, ya somos un producto enlatado con fecha de caducidad y eso nos aterra, porque nacimos tropicales y ahora nos quieren volver licuado nutritivo, pero nosotros siempre fuimos fármaco, corazón, por ti fui gusano, mariposa y ahora melancolía, por ti he dejado de ser lluvia de estrellas para convertirme en la  belleza cotidiana de una vida común, por ti la normalidad de los mortales ahora me parece un juguete nuevo. Estoy reclinado en la punta esta nave espacial mirando al mundo hacerse un lunar como el que te beso antes de llegar a tu pecho. Corazón por ti la cerveza de este festival no me sabe a meados y el dolor de mi espalda se debe al par de articulaciones aladas que me hacen parecer que soy más ángel, que hombre, más ave que perro.

Eres el absurdo de un día normal, la hora que olvidé y la que recuerdo con más ganas, eres mi par de zapatos favoritos, eres los lentes que no tengo y el piropo que necesito para subir mi autoestima, eres ron con coca cola, cigarrito payaso y el mensaje de whastapp que descarga la misma dopamina que libero cuando somos uno mismo, en la cama corazón. Eres la coherencia de los hechos, eres el enigma infalible de nuestra existencia y la pregunta y la respuesta, el ángulo obtuso de ésta esquina que elegimos para besarnos esta noche. Eres tu scroleo ansioso en instagram y yo la verborrea que tú te atreves a llamar poesía. Eres los ojos arrugados de tu lienzo que llamas rostro, tu boquita de dientes perfectos que opaca mi mordida abierta, eres tu nariz consentida, tú cabello de comercial de shampoo y tu cuerpo que es el templo perfecto que ningún turista chino jamás podrá retratar. Eres el color con que llegamos a entenderlo todo, el día D, el hongo nuclear,  eres el nerviosismo y el vacío en el centro del estómago por pensar a futuro. Eres lo noticia más relevante de mi sueño ésta noche y las que siguen. Ven a contarme otro cuento de cómo nos conocimos ayer y nunca nos volvimos a separar  más que en pesadillas, ven a contarme cuanto me quieres, cuanto me necesitas, cuanto te gusta enseñarme las cosas que yo no logro entender, ven a decirme que soy un imbécil y que no sé nada de la vida otra vez, ven a enseñarme como si tuviera una deficiencia mental,  lo que poco que conozco del amor.

Quiero volverte mi adicción, el miedo que me haga agarrarme del barandal, el sismo que me haga gritar en el último piso de este edificio que construimos con palabras,  quiero dormir cuchareándote todos los días que restan de mi vida y manejar la noche por Viaducto y perderme mil años, quiero escuchar a Beck e importunar a los vecinos y que comas pizzas mientras duermo y que me sueñes como riendo, como si las nubes se estuvieran abriendo y es que  corazón, tu elevas mi futuro con horizontes sin esquinas, suspendes los minutos como esferas navideñas y ahora soy un niño feliz dentro del cuerpo de hombre que has esculpido a la medida de tus besos,  ahora quiero chuparte toda la pulpa pedazo de cielo y hacerte llover, hacerte tronar, hacer té de manzanilla con tu saliva y no más tenerte bailando toda la noche con la epilepsia de los que se aman, con el pulso acelerado, los globos multicolor en la cabeza y con el estómago lleno de azul.